La importancia de tener expectativas realistas antes de una cirugía de nariz

Hay una realidad incuestionable de cara a la cirugía plástica, y es que si el paciente tiene aspiraciones imposibles, probablemente se sienta insatisfecho con los resultados obtenidos tras la intervención. Cada modificación quirúrgica de nuestro cuerpo implica un proceso de transición real entre un “antes” y un “después”, unas posibilidades y condiciones de las que dependerán los resultados finales de la intervención.

A menudo, las falsas expectativas son generadas por programas de televisión que tratan sobre cirugías plásticas y que muestran “como por arte de magia” resultados acompañados de grandes dosis de peluquería, maquillaje, iluminación, ángulos televisivos, entre otros. En ocasiones, una persona considera hacerse una cirugía de nariz porque desea parecerse a una determinada celebridad, dejando de lado el factor fundamental que constituye las facciones de su rostro.

Toda persona que esté por someterse a una cirugía estética debe estar consciente de que los cambios extremos que se muestran en la televisión sólo pudieron lograrse tras un considerable tiempo de recuperación, además de un importante proceso de edición. Desde nuestro punto de vista, el propósito de modificar la forma de la nariz a través de una rinoplastía es lograr un cambio sutil que otorgue armonía al rostro particular del paciente, realzando sus mejores rasgos. Por tanto, cada procedimiento es único, y los buenos resultados también dependerán de factores como las particularidades anatómicas faciales de cada paciente, su proceso de cicatrización, su edad, condiciones físicas y hábitos.

Debido a todo esto, el primer paso a tomar una vez que una persona considere hacerse una cirugía de nariz, debe ser programar una o varias entrevistas con su médico, encuentro que debe hacerse cara a cara y con tiempo suficiente para que se genere un clima de confianza y se entable un proceso de comunicación claro. Como es evidente, el tiempo es un factor clave antes de la cirugía, para que el paciente pueda madurar la idea y asimilar la información y recomendaciones que le ha dado su médico, y posterior a ésta, cuando debe permitir que su organismo sane de manera progresiva con el paso de los días, y así poder disfrutar de los logros de la intervención.

Expectativas ante una cirugía de nariz

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